En Madrid, Cubanos Claman por Su Isla: Hambre y Represión en el Balcón de Sol

martes, 17 de febrero de 2026

En pocas palabras

Cubanos se reunieron en la Puerta del Sol de Madrid para denunciar el hambre y la represión en Cuba, clamando por libertad y derechos.

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Qué pasó

Imaginen la escena en la Puerta del Sol. Un día cualquiera, el 15 de febrero, se transformó en un balcón de voces. Unos cuarenta cubanos, con el sol de Madrid como testigo, se juntaron para hablar de lo suyo, de lo que duele.

No era un simple encuentro, sino un eco. Sus pancartas hablaban por los que no podían hablar en casa, pidiendo libertad y pan para su isla.

Dónde y cuándo

Fue en el corazón vibrante de Madrid, la famosa Puerta del Sol, justo el 15 de febrero de 2026. El reloj marcaba la hora de la denuncia. Allí, donde la vida bulle sin parar, ellos se detuvieron para visibilizar una realidad.

Con el aire madrileño acariciando sus rostros, estos cubanos, lejos de su tierra, trajeron consigo las imágenes de un país que sienten herido. Sus voces se mezclaron con el ir y venir de la gente, llevando un mensaje claro y urgente.

Por qué es importante

Este encuentro tiene un peso. Es una ventana, un faro, para aquellos que siguen en Cuba bajo la sombra. Un grito que rompe el silencio y busca los oídos del mundo, de España.

Muestra que la distancia no apaga la voz, ni el anhelo de cambio. Es importante porque cada manifestación, cada voz alzada, suma al caudal de la conciencia internacional sobre lo que se vive en la isla.

Qué dicen las partes

Los manifestantes hablaban con el corazón en la mano. Decían que Cuba es un “estado fallido”, una realidad donde el hambre y la escasez muerden fuerte.

Denunciaron la represión constante, esa censura que aprieta las gargantas y no deja ver la verdad. Pedían, con fuerza, la libertad de los presos políticos y un cambio que traiga democracia y justicia social.

Y en medio de su denuncia, no olvidaron dar las gracias a España. Agradecieron la oportunidad de vivir aquí, dignamente, y esperaban que ese gesto ayudara a los españoles a entender su causa.

Qué viene ahora

Con la esperanza en el alma, estos cubanos confían en que sus voces, unidas en el exilio, pueden mover montañas. Su acción busca seguir tejiendo conciencias, unir voluntades.

Lo que viene es seguir mirando, seguir pidiendo a la comunidad internacional que no olvide, que apoye la lucha por los derechos humanos y la libertad en Cuba. La semilla de la esperanza fue sembrada en Sol, esperando florecer en la isla.

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