Comunicador Expulsado en Cuba por Cuestionar la Versión Oficial de Martí

domingo, 15 de febrero de 2026

En pocas palabras

Un comunicador cultural fue expulsado en Guáimaro, Cuba, por criticar públicamente la manipulación histórica de José Martí por parte del régimen.

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Qué pasó

En un rincón de Guáimaro, Camagüey, se encendió una pequeña chispa que el régimen cubano quiso apagar rápido. Ewald Nieves Manduley, un hombre de la cultura y la palabra, fue sencillamente expulsado de su puesto. ¿El motivo? Cuestionar con voz propia la manera en que se usa la imagen de José Martí para contar la historia oficial.

La orden llegó directa, dicen, de la mano de Kenny Ortigas Guerrero, el director provincial de Cultura. Hablan de una "limpieza ideológica", una especie de barrido para que nadie se salga del guion.

Dónde y cuándo

La escena se pintó en Guáimaro, en la provincia de Camagüey, allá por el 27 de enero de 2026. Todo empezó con un mensaje que Nieves Manduley colgó en su Facebook, una reflexión que a algunos no gustó nada.

Entonces, el director Ortigas Guerrero se dejó ver por el pueblo. Tras una reunión a puertas cerradas con gente del Partido y la Seguridad del Estado, la decisión estaba tomada. Se dio sin que Ewald estuviera presente, sin su abogada, como si el proceso fuera un monólogo. Las palabras del funcionario fueron claras: "Aquí no hay nada que reclamar. A partir de mañana no cobra", con ese tono que no deja lugar a la duda.

Por qué es importante

Este suceso, pequeño en el mapa, es grande en lo que cuenta. Es una ventana que nos deja ver cómo la libertad de expresión sigue siendo un laberinto en la isla.

Importa para todos los que creen que la cultura debe ser un espacio abierto, no un eco de una sola voz. Cierra la puerta a la discusión, al pensamiento libre y al legado auténtico de figuras como Martí, que merecen ser miradas desde todos los ángulos.

Qué dicen las partes

Los colegas de Nieves Manduley, desde el Consejo de Dirección del Sectorial de Cultura, alzaron la voz a su favor. Dijeron que llevaba más de veinte años con una trayectoria intachable, con buenos resultados y sin una sola mancha en su expediente.

El Comité de Expertos de la Dirección Municipal de Cultura también pidió que lo reincorporaran. Pero la voz más fuerte fue la de Ortigas Guerrero, quien dejó claro que no había vuelta atrás, señalando con sus gestos la mano invisible del Partido Comunista y la Seguridad del Estado detrás de la decisión.

Qué viene ahora

Ahora, la historia de Ewald Nieves Manduley es una más en la fila de los que esperan justicia. Las expectativas, dicen, son bajas, porque el peso de la política es grande.

Activistas y otros trabajadores de la cultura, sin embargo, no se quedan callados. Exigen que lo reincorporen y que se ponga fin a esta persecución que silencia voces. El camino no se ve fácil, pero la resistencia es la única melodía que no se apaga.

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