Villa Clara: Hornos de Leña Mantienen el Pan Diario en Plena Crisis
miércoles, 11 de febrero de 2026
En pocas palabras
Villa Clara, Cuba, supera la escasez de combustible con ingenio. Hornos de leña y carbón aseguran pan y alimentos básicos, mientras la comunidad y el comercio se adaptan con horarios extendidos y donaciones.
Mas detalles
Qué pasó
Villa Clara, de pronto, se encontró con los tanques vacíos y la luz inestable. Una crisis de combustible apretaba, dejando a muchos sin cómo encender fogones. Pero la gente no se quedó de brazos cruzados.
Los centros de alimentos, el corazón que alimenta los barrios, buscaron soluciones. Sacaron la leña y el carbón, como en viejos tiempos, para que el fuego no se apagara. El pan, la leche, la comida: todo tenía que seguir llegando a las mesas.
Dónde y cuándo
Esto sucede ahora mismo en Villa Clara, una provincia cubana donde el sol aprieta y la escasez a veces lo hace más fuerte. Es el año 2026 y la necesidad ha dictado un nuevo ritmo en el día a día.
La directora del Comercio Interior, Digna Morales, lo compartió en la radio, en la CMHW. Los rostros de la gente, los panaderos con las manos tiznadas, los vecinos en la bodega: ellos son los protagonistas de esta historia de adaptación.
Por qué es importante
Esta historia de Villa Clara es un pulso vital para cada familia. Sin combustible, la comida no llega, las neveras quedan vacías.
Pero al ingeniárselas con leña y carbón, se abre una puerta. Asegura que niños y mayores, los más vulnerables, tengan su pan diario. Es la prueba de que, cuando lo básico flaquea, el ingenio y el trabajo colectivo pueden mantener la esperanza y la mesa puesta.
Qué dicen las partes
Digna Morales explicó que las bodegas extienden sus horarios, adaptándose al vaivén de barcos y donaciones. Hacen malabares para que pan y leche lleguen a tiempo a la población.
Odel Dueñas, de la Empresa Productora de Alimentos, detalló que el pan se garantiza primero para menores de 13 y mayores de 65. El resto depende de la harina, y todo se controla con la libreta para una distribución justa.
Qué viene ahora
El camino sigue siendo de ingenio y esfuerzo. La gente de Villa Clara seguirá viendo el humo de los hornos de leña, señal de que el pan se hornea día tras día.
Miraremos si la ayuda internacional, como el pollo de Canarias, se mantiene. Y si la producción local en parcelas crece para seguir llenando platos. La historia de Villa Clara es de resistencia, donde cada amanecer es un nuevo capítulo en la lucha por el sustento diario.
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