La Habana: EE.UU. Denuncia Acoso a su Diplomático y Advierte Sanciones
viernes, 13 de febrero de 2026
En pocas palabras
Estados Unidos denuncia acoso a su diplomático en La Habana, Mike Hammer, por parte de agentes cubanos, y advierte con sanciones de visado.
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Qué pasó
El aire en La Habana se cargó de una nueva tensión. Estados Unidos denunció un presunto acoso contra su principal diplomático en la isla, Mike Hammer. Se habla de hostigamiento por parte de agentes cubanos, justo cuando el funcionario recorría varias provincias del país.
La acusación llegó firme. El subsecretario de Estado, Christopher Landau, fue claro: Washington tiene identificados a los implicados. Advirtió que habrá consecuencias, incluso la posibilidad de sanciones de visado. Sus palabras resonaron como un eco lejano.
Dónde y cuándo
La escena se pintó en el corazón de Cuba, en las últimas semanas. El encargado de negocios, Mike Hammer, viajaba por el interior de la isla. Buscaba comprender, charlar con la gente, sentir el pulso de la vida económica y social más allá de la capital.
Un video acompañó la denuncia. En él, se escuchan gritos que rompen la quietud mientras Hammer sube a un vehículo oficial. Parecía un "acto de repudio" o una manifestación organizada, tejida con prisa, durante una de sus visitas provinciales.
Por qué es importante
Este incidente no es menor. Eleva la temperatura de una relación ya tirante entre Washington y La Habana. Para Estados Unidos, es defender la integridad de sus diplomáticos en tierra extranjera, un punto clave del derecho internacional.
Para Cuba, la situación puede significar más presión. Las advertencias de sanciones individuales abren un nuevo capítulo en la confrontación. Todo esto ocurre mientras el país ya enfrenta una profunda crisis económica, y cualquier movimiento se siente como un temblor.
Qué dicen las partes
Desde el norte, la voz de Christopher Landau fue directa. "Sabemos quiénes son", afirmó, y la promesa de "responder en consecuencia" con sanciones de visado sonó a sentencia. Subrayó el derecho de los diplomáticos a trabajar sin intimidación.
En La Habana, no ha habido una respuesta oficial directa sobre este episodio. Sin embargo, el gobierno cubano siempre ha rechazado las sanciones de EE.UU., llamándolas una política de asfixia. La acusación se suma así al conocido guion de mutuas recriminaciones.
Qué viene ahora
El camino que sigue parece marcado por más fricción. La advertencia de sanciones no es una amenaza vacía; es una posibilidad real que podría impactar a los involucrados. La comunidad internacional, atenta, observa este complejo ajedrez diplomático.
Es probable que la tensión se mantenga. Se esperan posibles respuestas oficiales de Cuba o acciones concretas de Washington. La relación entre estas dos naciones, siempre un nudo, suma ahora otro hilo de incertidumbre a su ya larga historia.
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