Vientos de Crisis en Cuba: La Iglesia Tiende su Mano por la Paz con EE.UU.
sábado, 31 de enero de 2026
En pocas palabras
La Iglesia Católica cubana, viendo el oleaje de la crisis social, ha alzado su voz. Ofrece mediación entre La Habana y Washington por nuevas restricciones.
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Qué pasó
Desde los viejos balcones de La Habana, se siente un aire denso. La Conferencia de Obispos Católicos de Cuba ha levantado su voz, con una profunda preocupación por la crisis social y económica que se agrava en la isla. Es una marea que no cede.
Las tensiones entre La Habana y Washington han escalado. Nuevas restricciones al vital suministro de petróleo han encendido las alarmas, mientras la política estadounidense parece endurecerse cada día un poco más.
Ante este panorama complejo, la Iglesia ha dado un paso al frente. Ofrece ser mediadora, tender un puente para que el diálogo prevalezca y se pueda calmar la creciente animosidad entre ambos países.
Dónde y cuándo
Este nuevo capítulo de la historia se escribió a finales de enero de 2026. En Washington, el presidente Donald Trump firmó una orden que autoriza aranceles a quien venda petróleo a Cuba. La justifican como defensa ante una "amenaza excepcional" a su seguridad.
Esta medida se suma al corte del crudo venezolano, principal aliado energético de Cuba, ocurrido tras la captura de Nicolás Maduro en una operación militar estadounidense. Desde La Habana, el presidente Miguel Díaz-Canel denunció la "asfixia económica", pero reiteró la disposición al diálogo, siempre sin concesiones políticas.
Por qué es importante
Esta noticia resuena en cada hogar cubano. Para la gente de a pie, especialmente los más vulnerables, la posible falta de petróleo es una sombra que se alarga sobre el día a día, intensificando la ya dura realidad de escasez y apagones.
La advertencia de los obispos es clara: el riesgo de un "caos social" en Cuba es "real". Subrayan que la isla necesita cambios urgentes, pero no más angustia ni dolor. Su oferta de mediación es un grito por el diálogo, buscando un respiro para evitar una escalada de hostilidades con consecuencias humanitarias.
Qué dicen las partes
Los Obispos católicos de Cuba, con voz firme, extienden su mano. Aseguran que acompañarán al pueblo y, si se solicita, están dispuestos a mediar para rebajar las tensiones, recordando su papel histórico en 2015. Pidieron que "el mundo se abra a Cuba, pero que Cuba se abra a su propio pueblo, sin exclusiones".
Desde el norte, el presidente Donald Trump justifica sus acciones al considerar al gobierno cubano una "amenaza excepcional". Por su parte, en La Habana, Miguel Díaz-Canel denuncia la intención de "asfixiar la economía cubana", pero reitera su disposición a dialogar, siempre que no implique concesiones políticas.
Qué viene ahora
El horizonte presenta dos caminos. Uno es el del diálogo y la sensatez que la Iglesia busca impulsar con su mediación. El otro, una posible escalada de tensiones donde el pueblo cubano sería el más afectado.
La clave ahora es la respuesta a esta mano tendida. Los prelados insisten: los conflictos deben resolverse con diplomacia, no con la fuerza. Reafirman el compromiso de la Iglesia con el acompañamiento del pueblo, la atención a los necesitados y la promoción de la paz, invocando a la Virgen de la Caridad del Cobre para que prevalezca la cordura.
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