Venezuela Anuncia Amnistía General y Cierre del Helicoide Buscando Reconciliación
sábado, 31 de enero de 2026
En pocas palabras
Venezuela anuncia una ley de amnistía general para presos políticos desde 1999 y el cierre de El Helicoide, buscando paz y unidad.
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Qué pasó
Desde un ventanal con vistas al Ávila, un anuncio resonó en Caracas. La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, trajo una noticia grande: una propuesta de ley de amnistía general. Esta ley busca extender un manto de olvido judicial sobre los presos políticos, aquellos detenidos desde 1999 hasta hoy. Un gesto que pretende cerrar páginas y abrir otras.
La amnistía no vino sola. Con ella, llegó la promesa de transformar El Helicoide, un edificio que ha sido más que una prisión. Es un símbolo, una cicatriz en la memoria de muchos. Este centro del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) dejará de serlo. Se convertirá en un espacio para la comunidad, con servicios y actividades deportivas.
Dónde y cuándo
La escena se dibujó en un viernes de enero, el 31, allá por el 2026. El lugar elegido para estas palabras fue el Tribunal Supremo de Justicia, un edificio imponente en el corazón de Caracas. Fue allí donde Delcy Rodríguez, con la atención puesta en ella, desplegó los detalles de la iniciativa.
El aire en la capital, ese día, parecía cargado de expectación. Quiénes estaban presentes, quiénes escuchaban desde la distancia, todos eran parte de este momento. El eco de sus palabras, como una onda, se extendía por la ciudad y más allá.
Por qué es importante
Esta amnistía no es un simple decreto, no. Es una jugada que podría cambiar el tablero de la política venezolana. Significa que cientos de procesos penales, acumulados durante más de dos décadas por motivos políticos, podrían extinguirse de golpe. Es un soplo de aire fresco para muchas familias, una esperanza que se reaviva.
Y el cierre de El Helicoide, ese lugar tan nombrado, tan señalado por denuncias de abusos, también tiene su peso. Es un intento por borrar un capítulo doloroso, por dar vuelta a una página turbia. La medida busca más que solo liberar: busca la reconciliación, la paz, la convivencia social. Es una invitación a la calma después de la tormenta.
Qué dicen las partes
Desde el estrado, Delcy Rodríguez fue clara. Pidió a los posibles beneficiarios que dejen atrás la venganza y el odio. Instó a todos a vivir en respeto. Su mensaje hablaba de reconstruir, de tender puentes, de encontrar un terreno común para todos los venezolanos. La reconciliación nacional, dijo, es el gran objetivo.
Pero la sombra de El Helicoide es larga. Opositores y organizaciones de derechos humanos lo han pintado, una y otra vez, como un centro de torturas. No fue casualidad que, semanas antes, desde Washington, el presidente estadounidense Donald Trump ya había señalado la importancia de cerrar estos centros de detención en la capital venezolana. Una coincidencia, quizá, o una señal.
Qué viene ahora
Los próximos días dirán. La propuesta de ley ya está en camino a la Asamblea Nacional. Allí se discutirá, se votará. Si el sí se impone, la extinción masiva de procesos judiciales para los prisioneros políticos será una realidad inmediata. Un nuevo amanecer para muchos.
El Helicoide, por su parte, espera su metamorfosis. De fortaleza gris a centro de vida comunitaria. Es una promesa que cuelga en el aire. Venezuela, con estos movimientos, busca reescribir parte de su historia reciente. Queda por ver si este capítulo de amnistía y cierre realmente abrirá un sendero de paz duradera.
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