Robo en Publix Lleva a Migrante Cubano a Custodia de ICE en Florida

sábado, 31 de enero de 2026

En pocas palabras

Un migrante cubano fue arrestado por robar carne en supermercados Publix de Florida y ahora enfrenta posible deportación tras ser entregado a ICE.

Mas detalles

Qué pasó

Imaginen la escena: Un hombre, Heannys O. Álvarez Reyna, de treinta años y recién llegado de Cuba, se enreda en un drama peculiar.

Las cámaras de seguridad, esos ojos silenciosos de los supermercados Publix, lo capturaron llevando más carne de la que pagaba.

Una historia de robos repetidos que culminó en un arresto y una confesión singular. Él, frente a los agentes, no dudó en contar su pena.

No solo había robado, sino que, en un giro de despecho, la mayoría de lo sustraído terminó en la basura.

Dónde y cuándo

Todo ocurrió en el condado de Flagler, ese rincón de Florida donde el sol calienta y las palmeras se mecen. Fue hace poco, en dos supermercados Publix distintos.

Primero en Belle Terre Crossings y luego en Island Walk, en Palm Coast. Las cintas de video, testigos mudos, grabaron su coche y su rostro.

Los agentes, pieza a pieza, armaron el rompecabezas hasta dar con él. Y ahí, en una casa donde el aroma a comida tal vez se mezclaba con el desengaño, fue donde la carne, esa carne valiosa, conoció su final.

Por qué es importante

Este suceso es más que un simple robo de supermercado. Para Heannys, es un espejo que refleja lo frágil que puede ser la vida de un migrante sin papeles.

Un desliz, un acto desesperado, y el camino se tuerce de forma inesperada. Para las autoridades de Flagler, es una muestra de cómo operan en sintonía con Inmigración, apretando las tuercas a quienes rompen las reglas.

Y para los Publix, claro, es una cuenta que pagar, una pérdida que resuena en sus cajas registradoras.

Qué dicen las partes

El sheriff Rick Staly, con voz firme, dejó claro que aquello no era hambre, no era necesidad.

No, la cuenta superaba los tres mil seiscientos dólares, y eso, dijo, no se perdona. Con una sonrisa seca, recordó que en la cárcel “carne de calidad” no es precisamente el menú.

Heannys, por su parte, contó su versión: que la carne se fue por la borda tras encontrar a su novia con otro. Un trago amargo, sí, pero uno que ahora le pasará una factura mucho más alta.

Qué viene ahora

Heannys O. Álvarez Reyna está ahora bajo custodia, con una fianza de cinco mil dólares que pende como una espada.

Pero hay algo más pesado: una orden de detención de ICE, la agencia de inmigración. El condado de Flagler tiene un acuerdo con ellos, el programa 287(g), que permite esa mano extendida entre la policía local y los federales.

Así, este robo menor ha abierto la puerta a un posible proceso de deportación. Su futuro, flotando en el aire de Florida, es tan incierto como el rumbo de esa carne que arrojó por despecho.

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