Nueve familias cubanas viven en un gimnasio de La Habana desde hace tres años
miércoles, 17 de junio de 2026
En pocas palabras
Nueve familias cubanas llevan casi tres años viviendo en un gimnasio en La Habana, atrapadas en condiciones precarias debido a la crisis habitacional y económica del país.
Mas detalles
Qué pasó
Nueve familias cubanas se encuentran viviendo en un gimnasio en La Habana desde hace casi tres años. Lo que comenzó como una solución temporal tras el derrumbe de un edificio se ha convertido en su hogar permanente.
El gimnasio, llamado Jesús Montané y ubicado en San Isidro, fue habilitado para ofrecer refugio por solo 15 días. Sin embargo, las promesas de reubicación nunca se cumplieron.
Dónde y cuándo
La situación ocurre en el gimnasio Jesús Montané, en el barrio de San Isidro, La Habana, Cuba. Las familias llevan allí casi tres años, desde una fecha no especificada de 2023.
Dentro de las instalaciones deportivas, las familias han creado espacios privados con materiales improvisados como cartones y sábanas. La convivencia diaria incluye ruidos de entrenamiento, falta de privacidad, y problemas con el acceso al agua y las condiciones sanitarias.
Por qué es importante
Este caso evidencia la profunda crisis habitacional en Cuba, donde el déficit de viviendas supera las 900.000 unidades. La grave situación económica y energética del país limita la capacidad del Estado para resolver estas necesidades básicas.
La permanencia en el gimnasio, un lugar no diseñado para vivir, genera problemas de salud, como los respiratorios reportados por algunos residentes debido a la humedad. La falta de soluciones agrava la desesperanza de estas familias.
Qué dicen las partes
Los residentes denuncian sentirse abandonados por las autoridades y afirman que no han recibido visitas de funcionarios encargados de buscar soluciones. Aseguran que el lugar no es apto para vivir.
Hasta el momento, las autoridades no han ofrecido una solución definitiva ni una fecha clara para la reubicación de estas nueve familias, quienes continúan a la espera de una vivienda digna.
Qué viene ahora
Las familias permanecen en el gimnasio, entrenando los atletas entre sus espacios improvisados. La incertidumbre sobre su futuro es total, sin perspectivas claras de recibir una solución habitacional.
Se espera que las autoridades tomen cartas en el asunto para resolver la crítica situación de estas familias, quienes enfrentan diariamente la precariedad y la falta de esperanza en medio de la crisis cubana.
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