Mortalidad Infantil en La Habana Escala a Cifras No Vistas en Décadas
lunes, 2 de febrero de 2026
En pocas palabras
La Habana enfrenta su peor tasa de mortalidad infantil en décadas, con 14 muertes por cada mil nacidos, evidenciando el grave deterioro del sistema de salud cubano.
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Qué pasó
En el corazón de La Habana, una noticia difícil ha comenzado a recorrer sus calles. Durante el reciente Pleno del Partido Comunista de Cuba, las autoridades reconocieron algo que se sentía en el aire: la capital ha registrado la tasa de mortalidad infantil más alta en muchas décadas. Se habla de catorce pequeños que no llegaron a su primer año por cada mil nacidos vivos.
Esta cifra es un eco amargo del deterioro que vive el sistema de salud, que antes fue un motivo de orgullo en la isla. La situación no es exclusiva de la capital. La tasa nacional también subió, pasando de 7,1 en 2024 a 9,7 en 2025. Es un salto considerable, de 2,6 puntos en un solo año, que dibuja una sombra sobre el bienestar de los más vulnerables.
Dónde y cuándo
Este reconocimiento público sucedió en La Habana, la ciudad que siempre fue el pulso del país, durante el último Pleno del Partido Comunista. Los datos que se pusieron sobre la mesa corresponden al cierre del año 2025, dibujando un panorama preocupante en el calendario reciente. Allí, entre informes y debates, se desvelaron estas cifras. El primer ministro, Manuel Marrero, fue uno de los que compartió parte de esta cruda realidad.
Por qué es importante
Esta escalada en la mortalidad infantil es una bofetada para las familias cubanas, para cada madre y padre que sueña con el futuro de sus hijos. Pero va más allá. Es un espejo que muestra las grietas en lo que fue la joya de la corona del sistema socialista: la salud pública. Demuestra que los pilares que sostenían los programas materno-infantiles se están desmoronando, revelando un colapso silencioso, pero devastador.
Ya no es solo un número; es un síntoma que abre grandes interrogantes sobre la capacidad de la isla para proteger a sus ciudadanos más jóvenes y sobre el futuro de su sociedad.
Qué dicen las partes
Desde el balcón oficial, las propias autoridades del Partido Comunista de Cuba, con el primer ministro Manuel Marrero al frente, han puesto estas cifras sobre la mesa. Han admitido la gravedad del asunto, aunque con prudencia, como cuando Marrero evitó dar las cifras exactas y actualizadas sobre la mortalidad materna.
Sin embargo, los expertos en la materia no dudan al señalar una causa principal: la infraestructura médica está en declive, y los programas dedicados a la madre y el niño, que antes brillaban, hoy sufren un colapso progresivo.
Qué viene ahora
El horizonte no se despeja fácil. Junto a la crisis de salud, el Pleno del PCC también reveló otros indicadores que no marchan bien en la capital. La producción física apenas llegó a la mitad de lo esperado, el comercio no cumplió sus metas y la construcción de viviendas quedó muy por debajo de lo prometido. Todo esto pinta un cuadro de retroceso generalizado.
Además, el país enfrenta un desafío demográfico gigante. Se espera que la población disminuya drásticamente para 2050, mientras que la gente mayor será cada vez más y la fuerza laboral se encogerá. Es una danza lenta hacia un futuro donde la vida parece hacerse más cuesta arriba, y las soluciones, más urgentes que nunca.
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