Minera Sherritt Frena Motores en Cuba por Falta de Combustible

martes, 17 de febrero de 2026

En pocas palabras

La empresa canadiense Sherritt International suspendió sus operaciones mineras en Cuba por escasez de combustible, agravada por las sanciones de EE. UU., impactando la producción de níquel y cobalto.

Mas detalles

Qué pasó

En el corazón de la isla, una noticia como un viento frío recorrió los pasillos de la gran empresa. La compañía canadiense Sherritt International, de esas que mueven montañas, anunció que bajaba el ritmo, que detenía sus máquinas. El motivo: el combustible, ese líquido vital que pone a andar al mundo, se había vuelto un tesoro esquivo. Las operaciones, por ahora, se quedan en pausa.

Es un parón obligado, una espera a la fuerza, mientras el aire se llena de preguntas sobre cuándo volverá la normalidad.

Dónde y cuándo

La escena principal se ubica en Moa, esa región oriental de Cuba donde el níquel y el cobalto duermen bajo tierra. Allí, la planta de procesamiento de Sherritt, que antes zumbaba con vida, ahora entrará en modo de espera. Esto ocurrió a mediados de febrero de 2026, con un anuncio que venía precedido de advertencias desde enero.

Desde la lejanía, en Alberta, Canadá, su refinería hermana observa, con inventarios que solo duran hasta mediados de abril, una luz tenue en medio de la incertidumbre.

Por qué es importante

Esta pausa no es solo un bache en el camino de una empresa; es un espejo que refleja la tensa situación económica de Cuba. La falta de combustible, que ya venía golpeando, se ha vuelto un puño cerrado, apretando la producción de níquel y cobalto, metales esenciales para las baterías y la energía limpia del futuro.

Además, subraya la presión creciente de las sanciones energéticas de Estados Unidos, que como un pulpo invisible, extiende sus tentáculos y complica la vida en la isla. Es un eslabón que se rompe en una cadena ya fragil.

Qué dicen las partes

Desde Sherritt, la voz fue clara: las autoridades cubanas avisaron que las entregas prometidas no llegarían, sin una fecha en el horizonte para retomar el paso. La empresa, con la mirada puesta en sus números, ya había sentido el tropiezo en 2025, con una producción por debajo de lo esperado.

El gobierno cubano, por su parte, ha desplegado un plan de contingencia, apretando el cinturón con racionamiento y reducción de servicios, intentando administrar cada gota de recurso disponible en medio de la crisis.

Qué viene ahora

El horizonte se presenta con una neblina densa. Sherritt ha dicho que ajustará sus pronósticos para este 2026 cuando la situación se aclare un poco, cuando el velo de la incertidumbre se levante. Mientras tanto, la planta de Moa aprovechará para ese mantenimiento que siempre se pospone, una oportunidad en medio de la dificultad.

Para Cuba, los días venideros siguen marcados por la escasez, los apagones y la búsqueda constante de soluciones a una crisis que no cede, con la esperanza de que el combustible vuelva a fluir y el motor de la economía no se detenga por completo.

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