Mayabeque Sufre Sed: Vecinos de Madruga Claman por Agua Potable
jueves, 12 de febrero de 2026
En pocas palabras
En La Antonia y Valle de Picadura, Madruga, Mayabeque, la gente sufre meses sin agua. Una turbina desaparecida y la falta de combustible complican todo.
Mas detalles
Qué pasó
Hace meses, un silencio seco se apoderó de La Antonia y Valle de Picadura. Los vecinos de Madruga, en Mayabeque, se encuentran varados sin el preciado líquido, mientras los apagones constantes y la escasez de combustible dibujan un panorama desolador.
La promesa de una bomba reparada se desvaneció, dejando solo el rastro de una turbina que partió, pero no regresó. Esta situación ha llevado la vida cotidiana al límite para muchas familias.
Dónde y cuándo
Esta sequía forzada tiene su escenario en los humildes caseríos de La Antonia y la zona alta de Valle de Picadura. Allí, en el corazón rural de Madruga, Mayabeque, la espera se ha vuelto eterna desde hace ya muchos meses.
Se ven niños con cubos en carretillas y ancianos pedaleando bicicletas con pequeños tanques. Una escena que se repite día tras día bajo el sol cubano, mostrando la crudeza de la vida sin lo más básico.
Por qué es importante
La falta de agua no es solo una incomodidad; es un golpe directo a la vida diaria. Para decenas de familias, esta situación compromete la salud, especialmente la de bebés y enfermos, quienes enfrentan limitaciones para mantener una higiene mínima.
La dignidad se escurre con cada gota que no llega, obligando a ingeniárselas para sobrevivir. Esta crisis muestra una profunda herida en la gestión de servicios esenciales y la falta de respuestas claras.
Qué dicen las partes
Los vecinos alzaron la voz y, por un momento, hubo una chispa de esperanza. La bomba se reparó y las pipas aparecieron, pero fue un alivio efímero.
Luego, la historia de la turbina llevada a “enrollar” a San José de las Lajas se repitió. Pero el equipo no volvió, y quienes investigaron por su cuenta encontraron que en esa fábrica no hacían tales trabajos, o no tenían registro alguno. Ni el gobierno ni la empresa han dado explicaciones claras o un plan concreto.
Qué viene ahora
La comunidad no pide milagros, sino gestión efectiva y transparencia. Mientras tanto, la lucha por cada gota de agua sigue, con quienes tienen pozos compartiendo lo poco que pueden, a pesar de los frecuentes cortes de electricidad.
La mirada de los vecinos está puesta en un futuro incierto, esperando que la turbina regrese y que el grifo, por fin, vuelva a cantar, trayendo alivio a sus hogares.
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