Matanzas al Límite: Solo un Tercio de las Ambulancias Necesarias para Atender a su Gente

domingo, 25 de enero de 2026

En pocas palabras

La provincia de Matanzas, Cuba, opera con un grave déficit de ambulancias, contando con apenas 16 vehículos para cerca de 600,000 habitantes, muy por debajo del estándar internacional.

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Qué pasó

Imaginen una ciudad que se estira, que respira bajo el sol y la prisa, pero con el pulso ralentizado. En Matanzas, el tiempo se mide diferente cuando de emergencias se trata. La provincia, con casi 600,000 almas, debería tener unas 54 ambulancias listas para correr. La cruda realidad, sin embargo, es otra: solo 16 vehículos operan, dejando un vacío del 70% en el sistema de urgencias.

Recientemente, llegaron al país 50 ambulancias nuevas, pero para Matanzas solo hubo un soplo de alivio con tres unidades. Estas se repartieron estratégicamente, pero el gran déficit sigue siendo una sombra sobre la pradera.

Dónde y cuándo

Este relato de carencias nos sitúa en Matanzas, Cuba, en los últimos días de enero de 2026. La noticia se esparció por el periódico estatal Girón. Los nuevos vehículos, flamantes Fotón, se dirigieron a Cárdenas, la capital provincial y Jovellanos. En Jovellanos, un municipio que a veces tiene que atender también a Pedro Betancourt, la situación había sido especialmente tensa.

Allí, por meses, solo una ambulancia en condiciones regulares marcaba el paso de la vida y la muerte. Ahora tienen dos, un pequeño alivio que aún no es suficiente para la demanda que grita en las calles.

Por qué es importante

Esto no es solo una cuenta de vehículos; es el tic-tac de la vida de las personas. La falta de ambulancias limita, y limita mucho, la rapidez con la que se puede atender un infarto, un accidente, una urgencia que no espera. Para los habitantes de Matanzas, esto significa que el auxilio podría tardar, y en temas de salud, cada segundo es un universo.

Esta carencia es también un espejo, un reflejo más de una crisis que abraza todo el sistema de salud cubano. Faltan medicinas, se deterioran los hospitales, los insumos básicos escasean. Es una cadena que no solo frena un carro de emergencia, sino que detiene la esperanza.

Qué dicen las partes

Desde la Dirección Provincial de Salud, Yamira López García, admitió con gesto grave la situación crítica. Mencionó que hay un grupo de ambulancias en el taller, buscando una segunda vida para elevar, aunque sea un poco, el número de disponibles. Pero las palabras no esconden la urgencia.

Por su parte, Yofrén Sánchez Dorrego, al mando del Transporte en el SIUM de Jovellanos, explicó que las nuevas unidades vienen con lo básico: monitores, ventiladores, equipos para intubar y trasladar a los pacientes más delicados. Es un comienzo, dice el aire, pero no compensa el enorme hueco numérico.

Qué viene ahora

El horizonte muestra algunas luces. Las ambulancias en reparación podrían volver a la calle, sumándose a la pequeña flota existente. Todas ellas, nos dicen, están bajo el ojo de un centro provincial que prioriza los casos más serios. Sin embargo, la escasez es una piedra grande en el camino de la eficiencia.

La mirada se mantiene sobre Matanzas y, en un sentido más amplio, sobre el futuro de la salud en Cuba. Los ojos expertos, los de los que esperan, seguirán observando si estas reparaciones y las nuevas llegadas logran cambiar el ritmo, o si el pulso de la provincia seguirá en una espera dolorosa.

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