La Voz Cansada: Díaz-Canel y Valdés Mesa Repiten Viejas Promesas en Cuba

viernes, 23 de enero de 2026

En pocas palabras

En Cuba, los discursos de Díaz-Canel y Valdés Mesa, llenos de promesas repetidas, ya no calan hondo, dejando a la población con una sensación de vacío ante la crisis persistente.

Mas detalles

Qué pasó

En el aire de Cuba, una melodía conocida suena otra vez. Los presidentes Miguel Díaz-Canel y Salvador Valdés Mesa han estado repitiendo un estribillo. Hablan de "cambiar la mentalidad" y de buscar soluciones "desde la base".

Es un mensaje que ya se escucha a menudo, una y otra vez. Parece que estas palabras, antes firmes, ahora resbalan como arena entre los dedos. La gente, al parecer, las ha oído tantas veces que ya no encuentran en ellas un eco fresco.

Dónde y cuándo

Esta escena se repite en varias provincias de la isla, en los encuentros del Partido Comunista. Los calendarios marcan enero de 2026, y la rutina se instala.

Díaz-Canel y Valdés Mesa, bajo la mirada atenta de los militantes, insisten en sus llamados. Es como ver una película que ya conoces, donde cada palabra y cada gesto te resultan familiares.

En cada reunión, la misma música de antes. La brisa marina trae los mismos discursos, mientras el sol cubano ilumina las mismas promesas, que no encuentran nuevas respuestas en la tierra.

Por qué es importante

Esto importa, y mucho, para el cubano de a pie y para los que buscan un camino. Porque la crisis que aprieta no se alivia con palabras que giran en círculos.

Los discursos, al no traer novedades, cierran puertas a la esperanza de un cambio real. La gente espera soluciones concretas para la comida, la economía y el día a día. Pero solo oyen la misma partitura, sin una nota distinta. Se mantiene lo viejo, sin abrir espacio a lo nuevo.

Qué dicen las partes

Desde el balcón oficial, Díaz-Canel y Valdés Mesa señalan que el problema es de actitud. Hablan de "mentalidad" y de la necesidad de "disciplina" en el campo, para que la tierra dé más. La soberanía alimentaria, dicen, es posible con esfuerzo.

El vicepresidente Valdés Mesa, en su turno, asegura que el control no debe frenar, sino impulsar a la gente a trabajar en la agricultura. Destaca el "potencial" de cada región para producir viandas y frutas.

Sin embargo, la calle murmura otra cosa. Los productores, los trabajadores, la gente común, no ven cómo esas palabras mágicas resuelven la falta de herramientas, los precios bajos o la burocracia que asfixia.

Qué viene ahora

Así, el telón se levanta para un nuevo acto, pero el guion parece el mismo. Es probable que sigamos escuchando los ecos de estas promesas. Los próximos días serán un buen espejo para ver si, más allá de la oratoria, hay alguna nueva brisa de cambio.

La vista se posa en lo que venga después de los discursos. ¿Se verán medidas que toquen las raíces de los problemas, o la rutina seguirá su curso? La gente espera, pero la paciencia es un bien escaso cuando el estómago aprieta.

Comentarios

Cargando...
Cargando comentarios...