La Sombra Eléctrica Persiste: Apagones Continuos en Cuba

martes, 20 de enero de 2026

En pocas palabras

Cuba vive días oscuros por la falta de electricidad. Los apagones no dan tregua, con déficits millonarios y un horizonte sin luz clara en el país.

Mas detalles

Qué pasó

La isla de Cuba amaneció y anocheció bajo el velo de los apagones. El servicio eléctrico, ese que llega a cuentagotas, se mantuvo inestable durante toda una jornada. Los números oficiales, fríos pero directos, hablaban de un déficit considerable. Fue al caer la tarde, justo cuando el país entero busca encender sus luces, que la falta de energía tocó su punto más alto, dejando a muchos en la penumbra. Las interrupciones fueron el pan de cada día, o mejor dicho, la ausencia de luz de cada momento.

Dónde y cuándo

Esta escena, ya conocida, se repitió en toda Cuba, desde una punta a la otra. Los hechos ocurrieron el lunes 19 de enero, extendiéndose hasta las primeras horas del martes 20. En la noche del lunes, precisamente a las seis y diez de la tarde, el déficit alcanzó su pico, como un reloj que marca la hora de la oscuridad. La gente en sus casas, la vida en las calles, todo se vio envuelto en la incertidumbre del cuándo regresaría la corriente.

Por qué es importante

Este vaivén de la electricidad no es un simple detalle; es la cuerda floja por la que camina la vida cotidiana. Para las familias, significa la comida que se echa a perder, la tarea que no se puede hacer, el descanso interrumpido. Para el país, es un freno, una pausa obligada que toca el bolsillo y el ánimo de todos. La persistencia de estos apagones subraya una herida abierta en la infraestructura, un problema que no se resuelve y que sigue marcando el ritmo de los días.

Qué dicen las partes

El Sistema Eléctrico Nacional (SEN), desde su torre de control, reportó sin rodeos los números que pintan el cuadro. La disponibilidad de energía era de apenas mil cien megavatios, frente a una demanda de más del doble. Las explicaciones apuntan a una mezcla de males conocidos: varias unidades de termoeléctricas importantes están fuera de juego por averías o por mantenimiento. A eso se le suma la eterna batalla por el combustible, que deja a muchas plantas sin poder operar. Incluso el sol, con sus parques fotovoltaicos, no alcanza para compensar la falta.

Qué viene ahora

El pronóstico para las próximas horas no dibuja un panorama mucho más claro. Se espera que algunos bloques de generación puedan reincorporarse, como la unidad ocho de la termoeléctrica de Mariel, o parte de la Patana de Regla. Sin embargo, estas adiciones son como gotas de agua en un desierto de necesidad. Para el horario pico de la noche, el déficit seguirá siendo considerable, lo que anticipa más apagones y más horas en la oscuridad. La historia, parece, se repetirá por un tiempo más.

Comentarios

Cargando...
Cargando comentarios...