La Santa Sede intentó el exilio de Maduro en Rusia antes de su captura
domingo, 18 de enero de 2026
En pocas palabras
El Vaticano buscó sin éxito el exilio de Nicolás Maduro en Rusia para evitar una crisis, antes de su detención por fuerzas estadounidenses.
Mas detalles
Qué pasó
Desde el balcón del mundo, vimos cómo la Santa Sede movió sus hilos más finos. Intentó, con discreción y urgencia, tejer un camino para una salida pacífica en Venezuela. La idea era simple, pero de gran calado: que Nicolás Maduro y parte de su gente encontraran asilo en Rusia. Esto buscaba calmar las aguas antes de la operación militar que lo detuvo.
El secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, confirmó que estas gestiones se hicieron. Pero al final, el esfuerzo no dio fruto. La historia, como tantas veces, tomó un giro inesperado, frustrando los deseos de una transición tranquila.
Dónde y cuándo
Fue antes de que el huracán de los eventos recientes se desatara en Caracas, culminando con la detención de Maduro. La noticia de estos intentos diplomáticos la confirmó el Vaticano un domingo, a mediados de enero de 2026. Las conversaciones ocurrieron en secreto, lejos del ojo público, tocando puertas entre el régimen venezolano y la Santa Sede.
El objetivo era conseguir un salvoconducto hacia Rusia. Pero el tiempo se acabó antes de que la intervención de fuerzas estadounidenses cambiara todo el tablero. Así, lo que se planeaba en la quietud de los despachos, se encontró con el estruendo de los hechos consumados.
Por qué es importante
Esta mediación papal era un intento por evitar lo que todos temían: un baño de sangre en Venezuela. Buscaba una transición ordenada, una forma de evitar que la crisis explotara. Si hubiera tenido éxito, habría cambiado la historia reciente del país caribeño.
Para el Vaticano, era una reafirmación de su papel como constructor de puentes en conflictos globales. Para Venezuela, representaba una última esperanza de paz negociada. Su fracaso, sin embargo, dejó el camino abierto a soluciones más drásticas y llenas de incertidumbre.
Qué dicen las partes
Pietro Parolin, con la voz de la diplomacia, lamentó que no se consiguiera el objetivo. Habló de un "hecho consumado" tras la captura de Maduro, mostrando la impotencia ante los sucesos precipitados. El papa León XIV, por su parte, había alzado su voz en repetidas ocasiones, pidiendo respeto a la voluntad del pueblo venezolano y soluciones pacíficas.
La líder opositora María Corina Machado también estuvo en contacto con el Vaticano. Ella había solicitado la intercesión del Papa y de Parolin para la liberación de presos políticos y una transición democrática sin demoras. Las partes hablaron, pero el consenso para un exilio nunca se materializó.
Qué viene ahora
Venezuela vive hoy bajo un velo de gran incertidumbre. El camino hacia la estabilidad y la recuperación económica se presenta cuesta arriba. La necesidad de una democratización efectiva es más urgente que nunca, para que el pueblo pueda superar la profunda crisis que lo ha golpeado.
A pesar de que el intento de mediación falló, la Santa Sede mantiene su compromiso con las vías no violentas. Su interés sigue vivo en promover el diálogo y encontrar soluciones que honren la dignidad humana. El mundo observa, esperando que la nación encuentre su rumbo.
Comentarios