La Habana en Ebullición: Carteles Anti-Régimen Desafían el Silencio
sábado, 31 de enero de 2026
En pocas palabras
La Habana ve resurgir carteles y grafitis anti-régimen con mensajes de apoyo a Trump y Armando Labrador, mostrando un cambio en el miedo.
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<div><h3>¿Qué pasó?</h3><p>La Habana, esa ciudad que respira historias, amanece con un nuevo lenguaje en sus muros. En varios rincones, desde el parque El Curita hasta las inmediaciones del Capitolio, han aparecido carteles y grafitis. Estos mensajes no son de amor ni de versos, sino consignas directas contra el régimen cubano.</p><p>En esas pintadas se leen voces de rebeldía: “Viva Trump” y “Viva Armando Labrador”. Un grito en la noche que ahora resuena bajo el sol, en el corazón mismo de la capital.</p><h3>¿Dónde y cuándo?</h3><p>La escena se desarrolla en La Habana, ahora, a principios de 2026. Los lugares elegidos no son casuales: el Parque El Curita, sitio de encuentro, y las áreas cercanas al Capitolio, un símbolo de poder. Sitios bajo la mirada constante de la Seguridad del Estado.</p><p>Ahí, entre sombras y madrugadas, manos anónimas han dejado su marca. Es un mensaje que se pinta y se borra, pero que vuelve a aparecer, como un susurro insistente en la brisa marina.</p><h3>¿Por qué es importante?</h3><p>Esto no es solo tinta en una pared; es el reflejo de un cambio en el aire. El miedo, que antes era un muro infranqueable, ahora parece ceder. Para muchos cubanos, la aparición de estos carteles es una señal de que el descontento ya no se esconde.</p><p>Coincide con un momento clave: las nuevas medidas de Donald Trump, presidente de Estados Unidos. Él ha declarado una Emergencia Nacional, calificando al régimen cubano como un “peligro” para la seguridad. Una decisión que, en la isla, se entiende como un respaldo al anhelo de libertad.</p><h3>¿Qué dicen las partes?</h3><p>Desde el exilio, la voz de Armando Labrador, del movimiento Cuba Primero, se ha vuelto un estandarte. Su nombre en los muros es el eco de una lucha que llega desde fuera y prende la chispa dentro.</p><p>El régimen, por su parte, muestra su nerviosismo. La respuesta es la represión, la vigilancia aumentada y el borrado sistemático de cada mensaje. Pero, como un juego de niños, lo que se borra, vuelve a pintarse.</p><h3>¿Qué viene ahora?</h3><p>La Habana se calienta, y no es solo el sol caribeño. Es una ebullición social que promete continuar. Podemos esperar que la represión aumente, sí, pero también que la resistencia se haga más visible, más atrevida.</p><p>Las calles seguirán hablando, quizá en susurros más fuertes, quizá en nuevos muros. La batalla por el discurso se libra en cada esquina, y el silencio, antes dueño, ahora es un visitante incómodo.</p></div>
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