ICE Seguirá Operando Pese a Cierre Parcial del Departamento de Seguridad Nacional
martes, 17 de febrero de 2026
En pocas palabras
El Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU. ha cerrado parcialmente por falta de fondos, pero ICE continuará sus operaciones gracias a un presupuesto previo. Miles de empleados federales trabajarán sin salario.
Mas detalles
Qué pasó
Una nube de incertidumbre cubrió una parte del gobierno en Washington. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos se vio forzado a un cierre parcial. Esto ocurrió después de que el Senado, en una sala llena de negociaciones sin fruto, no lograra aprobar los fondos necesarios para mantenerlo completamente activo.
La medida entró en vigor de forma silenciosa, afectando a varias agencias. Sin embargo, en medio de este torbellino, una noticia clave emergió con claridad: las operaciones de ICE, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, seguirán adelante sin interrupciones. Un detalle que, como una pieza de ajedrez, cambia el panorama para muchos.
Dónde y cuándo
Todo este escenario se desplegó en el corazón de Estados Unidos, con el Capitolio como telón de fondo. La fecha señalada fue el 14 de febrero de 2026, un día que pasó de ser una celebración a un recordatorio de la parálisis política. Aquí, los actores principales fueron los legisladores en el Senado, el propio Departamento de Seguridad Nacional y, quizás lo más palpable, la vida diaria de miles de empleados federales.
En los pasillos, las discusiones se hicieron largas, pero el reloj no se detuvo. Y así, con el invierno aún presente, el engranaje de la burocracia se torció en algunos puntos, mientras en otros, seguía girando con una inercia propia.
Por qué es importante
Esta situación no es solo un titular en la prensa, sino una corriente que mueve muchas vidas. Para las comunidades migrantes, el mensaje es un eco claro: las leyes federales de inmigración no tomarán una pausa. Esto significa que las redadas y procesos de deportación continuarán, sin importar el pulso político en la capital.
Además, el cierre tiene un peso considerable sobre los hombros de más de 270,000 trabajadores del DHS. La mayoría son considerados “esenciales”, lo que implica que deberán seguir laborando, pero esta vez, sin recibir su salario. Una situación que ya ha provocado apuros económicos en cierres anteriores, dejando una marca profunda en las familias.
Qué dicen las partes
Desde el bando republicano, los legisladores han dejado claro su punto. Subrayan que ICE no carece de recursos, pues ya cuenta con fondos sustanciales que fueron aprobados con anterioridad. Estos fondos provienen de un paquete fiscal impulsado por el presidente Donald Trump.
Se asignaron aproximadamente 75 mil millones de dólares a ICE y otros 65 mil millones a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). Esta financiación asegura que las operaciones de control migratorio y las deportaciones puedan continuar sin interrupciones inmediatas. La postura es firme: los fondos están, y el trabajo no se detiene.
Qué viene ahora
El telón de las negociaciones políticas sigue levantado, y en el escenario del Congreso, la obra no ha terminado. La incertidumbre se cierne sobre cuándo, y cómo, se resolverá este impasse. Mientras tanto, la situación para los miles de empleados federales seguirá siendo tensa, con la obligación de trabajar sin el consuelo de un salario.
En cuanto a ICE, todo parece indicar que su maquinaria continuará en marcha, impulsada por los fondos ya disponibles. El verdadero costo de este cierre no será la paralización de la política migratoria, sino la presión económica y laboral sobre los que mantienen las operaciones diarias del gobierno, esperando una solución que aún se esconde en el horizonte.
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