El Zoológico de 26 en La Habana: Espejo del Abandono en la Crisis Cubana
jueves, 12 de febrero de 2026
En pocas palabras
En el corazón de La Habana, el Zoológico de 26 refleja la grave crisis cubana. Animales desnutridos y jaulas deterioradas evidencian el abandono institucional y la escasez generalizada.
Mas detalles
Qué pasó
En el corazón de la bulliciosa, pero a veces triste, Habana, se alza un viejo conocido: el Zoológico de 26. Allí, entre las rejas herrumbrosas y los caminos desgastados, se dibuja un cuadro de tristeza. Los animales, antes orgullo y alegría, hoy muestran la huella del olvido.
Las jaulas están rotas, las áreas sin el verde que deberían tener. Y lo más doloroso, los cuerpos de algunas criaturas lucen delgados. Es un silencio que habla mucho, un eco del hambre que vive la ciudad afuera.
Dónde y cuándo
Este drama se despliega en el icónico Zoológico de 26, justo en La Habana. Corren los días de febrero de 2026, y la capital cubana parece suspendida en un tiempo difícil. Visitantes, con ojos llenos de asombro y pesar, han sido testigos directos de esta realidad.
En este escenario, donde el sol aún cae con fuerza tropical, se ven los tigres con miradas perdidas y los monos que ya no juegan con la misma chispa. Las denuncias de ciudadanos, como un murmullo que se extiende, han sacado a la luz esta penosa situación.
Por qué es importante
La situación del Zoológico de 26 va más allá de un parque de animales. Es un espejo, un reflejo amargo de la crisis que abraza a toda Cuba. Si la gente padece escasez, los animales, que no pueden alzar la voz, sufren aún más.
Esto importa para todos, porque señala una profunda falta de recursos y un abandono institucional. La desidia hacia estas criaturas es un síntoma de un problema mayor. Es un recordatorio de cómo la falta de atención impacta en lo más básico de la vida.
Qué dicen las partes
Los ciudadanos, a través de perfiles como La Tijera en Facebook, han alzado su voz. Han mostrado con imágenes y palabras la desolación. "Si el pueblo tiene hambre y está abandonado, imagínese los animales", comentó un visitante, y esa frase resuena como una verdad sin adornos.
Expertos en el cuidado animal, con preocupación en sus palabras, advierten sobre el riesgo. Aseguran que la falta de comida y medicinas veterinarias puede llevar a un final silencioso para muchas especies. Mientras tanto, el gobierno cubano guarda silencio, priorizando otras agendas antes que el bienestar de su fauna o su gente.
Qué viene ahora
El camino que sigue para el Zoológico de 26 no parece fácil. Sin cambios en la atención y los recursos, el sufrimiento animal podría continuar. Es una situación que invita a mirar más allá de las jaulas.
La esperanza reside en que las denuncias de ciudadanos y activistas sigan sonando fuerte. Solo así, con la presión de quienes observan, quizá se logre que las autoridades dirijan una mirada hacia estos olvidados. Pero, por ahora, el futuro sigue incierto para los habitantes de este zoológico.
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