El Vacío en las Bodegas de Cuba: La Crisis del Pan y la 'Opción Cero'

miércoles, 11 de febrero de 2026

En pocas palabras

Cuba enfrenta una dura crisis alimentaria, con bodegas vacías y escasez de pan. El plan 'Opción Cero' busca soluciones locales, pero la incertidumbre crece en cada rincón.

Mas detalles

Qué pasó

En las bodegas de Cuba, el silencio es lo que más se escucha. La crisis energética ha dejado los estantes vacíos, casi en el hueso. Lo que antes era un ir y venir, hoy es una espera muda. Los productos esenciales se han vuelto un tesoro esquivo en la isla. La gente busca, pero a menudo se topa con la nada.

Dónde y cuándo

Esta escena se repite en todas las provincias, ahora mismo. En Villa Clara, el arroz donado no se asoma. El pan, en muchos lugares, es un lujo. Es un amanecer constante en un calendario lleno de incertidumbre. Las bodegas, puntos de encuentro vitales, hoy son espejos de la escasez. Los camiones de reparto, esos portadores de esperanza, apenas circulan, frenados por la falta de combustible.

Por qué es importante

Esta situación impacta directamente la mesa de cada familia. La 'Opción Cero', plan de Miguel Díaz-Canel, exige a cada municipio depender de su propia producción. No es solo una medida logística, es una transformación de la vida diaria.

La gente ya no mira hacia afuera; mira a su tierra. Esto incentiva la creatividad local, pero cierra las puertas a productos básicos importados. Es una presión inmensa sobre los hombros de la población.

Qué dicen las partes

Los funcionarios de comercio piden calma. Anunciarán la llegada de productos solo cuando estén seguros, para evitar falsas esperanzas. Apuestan por integrar más alimentos locales de fincas y huertos. Reconocen, sin embargo, que el azúcar, por ejemplo, sigue llegando en cantidades insuficientes.

El Programa Mundial de Alimentos opera con su propio ritmo, y sus envíos trimestrales no siempre alivian la urgencia del momento.

Qué viene ahora

Se esperan más ajustes en el horizonte. Los municipios seguirán buscando soluciones caseras, como los hornos de leña que rescatan viejas costumbres. Las bodegas adaptarán horarios. La caldosa, ese plato sencillo, podría verse más a menudo como una opción económica.

La producción local crecerá, sí. Pero el transporte y la distribución seguirán siendo un gran desafío. Sin combustible, mover alimentos por el país es una proeza. Es un día a día de inventos y de mucha paciencia.

Comentarios

Cargando...
Cargando comentarios...