El Diplomático de EE.UU. Mike Hammer Vio de Cerca un 'Acto de Repudio' en Trinidad, Cuba
domingo, 1 de febrero de 2026
En pocas palabras
El diplomático estadounidense Mike Hammer fue hostigado en Trinidad, Cuba, por un grupo oficialista. Este 'acto de repudio' ocurrió durante su visita para conectar con el pueblo cubano.
Mas detalles
Qué pasó
Una mañana en Trinidad, Cuba, el jefe de la misión diplomática de Estados Unidos, Mike Hammer, vivió un momento tenso. Mientras salía de la iglesia de San Francisco de Paula, un pequeño grupo de personas lo recibió con gritos e insultos. Fue un ‘acto de repudio’, como se le conoce en la isla, una escena ya familiar para quienes siguen de cerca el pulso cubano.
Dónde y cuándo
Esto ocurrió un sábado, el 31 de enero de 2026, en la histórica ciudad de Trinidad, en la provincia de Sancti Spíritus. El señor Hammer había estado conversando con el sacerdote José Conrado Rodríguez, una voz respetada en la comunidad.
Justo al cruzar el umbral del templo, el aire de la calle se llenó de consignas, una orquesta de descontento que buscaba opacar su presencia. Se dice que algunos participantes eran empleados de la empresa estatal ETECSA, cuya sede mira de frente a la iglesia, un detalle que añade un tinte de organización al evento.
Por qué es importante
Este incidente es importante para comprender la compleja relación entre el gobierno cubano y el mundo exterior, especialmente Estados Unidos. Revela la persistente estrategia del régimen de controlar las interacciones y silenciar voces.
Para los cubanos de a pie, subraya el clima de vigilancia y las limitaciones a la libertad de expresión que aún persisten. Para los diplomáticos, muestra el desafío de su labor al intentar tender puentes directos con la ciudadanía.
Qué dicen las partes
Desde la Embajada de Estados Unidos en Cuba, la respuesta fue clara: la agenda del diplomático no se detuvo. Reafirmaron que Mike Hammer continuará sus recorridos para escuchar a los cubanos.
El propio Hammer, con calma, expresó que estos incidentes no representan a la mayoría del pueblo. Se mostró sereno ante los gritos, dejando claro que su misión de diálogo y acercamiento sigue en pie, más allá de cualquier obstáculo.
Qué viene ahora
Lo que viene ahora es una continuidad de esta dinámica. Es probable que el gobierno cubano mantenga su postura de control estricto sobre las visitas diplomáticas que busquen contacto directo con la población.
La Embajada de EE.UU., por su parte, seguirá buscando esos puentes. Habrá que observar si estos actos de repudio aumentan o si la diplomacia encuentra nuevos caminos para su acercamiento, en un escenario donde la voz del pueblo cubano busca siempre un eco.
Comentarios