El Dilema del Crudo: México Cuestiona sus Envíos a Cuba
sábado, 24 de enero de 2026
En pocas palabras
México evalúa cortar el petróleo a Cuba por presión de EE. UU. La decisión podría desatar una crisis energética y humanitaria en la isla, con repercusiones regionales.
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Qué pasó
Una nube de incertidumbre se posa sobre el Caribe. El gobierno de Claudia Sheinbaum, en México, está pensando seriamente en detener los barcos que llevan petróleo a Cuba. Esta posibilidad ha encendido las alarmas, pues el crudo mexicano es vital para la isla.
La decisión no es sencilla y viene cargada de presiones, especialmente desde el norte. Si se concreta, el impacto sería un temblor energético, económico y diplomático para Cuba.
Dónde y cuándo
La historia se desarrolla entre México y Cuba, con Estados Unidos observando de cerca. Desde finales de 2025, México se había convertido en la tabla de salvación petrolera para Cuba, llenando el vacío que dejó Venezuela.
Entre enero y septiembre de 2025, México envió a la isla más de 17.000 barriles de crudo cada día, además de otros productos petroleros. Eran unos 400 millones de dólares en energía que ahora podrían esfumarse, dejando el paisaje cubano en penumbra.
Por qué es importante
Para Cuba, este petróleo no es un lujo, es la sangre que corre por sus venas energéticas. Alimenta las plantas eléctricas, mueve los coches y hace volar los aviones. Si los grifos se cierran, la precaria situación energética de la isla podría irse al traste.
Esto significa más apagones, más problemas para la gente y, quizás, una crisis humanitaria. Las olas de esta decisión podrían sentirse mucho más allá de las costas cubanas, con una posible oleada migratoria.
Qué dicen las partes
Desde Washington, el presidente Donald Trump ha sido claro. No quiere más recursos de Venezuela o México para Cuba y ha criticado fuertemente el apoyo mexicano. Ha insinuado posibles castigos si México no se alinea con su postura.
Por su parte, el gobierno mexicano ha defendido que estos envíos son un acto de solidaridad y parte de una política soberana. Afirman que es una ayuda necesaria para mitigar la grave situación cubana, y que el volumen enviado es pequeño comparado con la producción total de México.
Qué viene ahora
En México, el debate es intenso. Algunos quieren seguir ayudando a Cuba para evitar un desastre social. Otros, sin embargo, temen las represalias de Estados Unidos, que podrían ir desde sanciones económicas hasta tensiones en la lucha contra el crimen organizado.
Si el flujo de petróleo se detiene, Cuba enfrentaría un desafío energético como pocos en su historia reciente. Las consecuencias humanitarias y migratorias podrían extenderse, dejando a la región en vilo y con los ojos puestos en La Habana y la Ciudad de México.
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