EE.UU. proyecta elecciones en Venezuela en un plazo de 18 a 24 meses
lunes, 2 de febrero de 2026
En pocas palabras
La administración Trump ha revelado una proyección: Venezuela podría celebrar elecciones libres en 18 a 24 meses, buscando estabilidad política.
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Qué pasó
La Casa Blanca, bajo el presidente Donald Trump, ha lanzado una idea clara para el futuro de Venezuela. Se contempla que el país sudamericano podría organizar elecciones libres en un plazo de entre dieciocho y veinticuatro meses. Esta proyección no es solo un pensamiento al aire, sino una información transmitida a importantes ejecutivos empresariales.
El objetivo principal es infundir confianza en legisladores y actores económicos sobre el rumbo político que tomará Venezuela, despejando algunas de las incertidumbres que pesan sobre la región.
Dónde y cuándo
Esta estimación surgió en Washington, en reuniones con altos cargos del Gobierno estadounidense, incluyendo al Secretario de Energía, Chris Wright. La noticia fue revelada por el diario The Wall Street Journal. Este horizonte temporal cobra especial relevancia tras la captura del presidente Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026, un suceso que reconfiguró por completo el tablero político venezolano.
Desde entonces, la vicepresidenta Delcy Rodríguez ha tomado las riendas del gobierno interino, manteniendo una relación pragmática con la administración Trump, a pesar de su conocido vínculo con potencias como China, Irán y Rusia.
Por qué es importante
Esta proyección es una luz al final del túnel para muchos. Es importante para los legisladores en Estados Unidos y para los empresarios que miran con escepticismo la duración de la coordinación con el gobierno interino. El anuncio busca dar certezas: la cooperación actual no será eterna y el regreso a procesos democráticos es una pieza central en la estrategia de transición.
Para la región, la noticia podría redefinir la postura de países que han estado exigiendo una salida democrática en Venezuela, ofreciendo un marco temporal que antes no existía. Abre la puerta a nuevas dinámicas diplomáticas.
Qué dicen las partes
Altos funcionarios del gobierno de Trump han usado esta ventana temporal para tranquilizar a actores clave, sugiriendo que hay un plan para la eventualidad democrática. No se trata de una relación indefinida con el gobierno interino, sino de un puente hacia un proceso electoral legítimo.
Desde el Senado, Marco Rubio ha defendido la misión de Washington: alcanzar una Venezuela democrática a través de elecciones “libres y justas”, aunque subraya que este camino requiere tiempo y una buena dosis de paciencia.
Qué viene ahora
Con esta estimación sobre la mesa, se abren nuevos capítulos en las negociaciones diplomáticas. Estas podrían girar en torno al petróleo, las sanciones internacionales y la normalización de las relaciones, incluyendo la posible reapertura de la embajada estadounidense en Caracas.
El contexto constitucional de Venezuela no fuerza un llamado inmediato a elecciones tras la ausencia de un presidente, lo que da a las autoridades actuales un espacio considerable para maniobrar. Esta flexibilidad, combinada con la proyección de Estados Unidos, marcará el ritmo de los próximos pasos en el país.
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