Bandec Reorganiza los Cajeros Automáticos en Cuba ante la Escasez de Efectivo
domingo, 15 de febrero de 2026
En pocas palabras
Ante la escasez de efectivo en Cuba, Bandec prioriza los cajeros automáticos para las extracciones, buscando reducir filas y agilizar el acceso al dinero en Cienfuegos.
Mas detalles
Qué pasó
Una nueva brisa sopla en el aire cubano, trayendo consigo cambios en la forma de buscar el billete. El Banco de Crédito y Comercio, conocido por todos como Bandec, ha movido sus fichas. Ahora, la mirada se posa con más fuerza sobre los cajeros automáticos. La idea es clara: que la mayoría de la gente saque su dinero de estas máquinas y que las ventanillas de las sucursales respiren un poco.
Este ajuste busca poner orden en el vaivén diario del efectivo. Es una estrategia para que el río del dinero fluya, aunque sea en un cauce más estrecho, y para evitar el amontonamiento de personas dentro de los bancos.
Dónde y cuándo
Esta medida, que bien podría ser un ensayo, ha tomado su primera escena en Cienfuegos. Allí, en la Perla del Sur, es donde se ve cómo el plan empieza a caminar, allá por febrero de 2026. Los protagonistas son los mismos de siempre: miles de cubanos que necesitan su sueldo, su jubilación o su pensión. Las filas largas se estiran, y el cajero, de pronto, deja de ser un extra para subirse al escenario principal. La tensión se siente en el aire, como cuando se espera una guagua bajo el sol del mediodía.
Por qué es importante
La importancia de esto es grande, sobre todo para quienes viven al día y ven en el efectivo su pan de cada jornada. El acceso al dinero, que ya era un laberinto, ahora toma una nueva dirección. Esta decisión de Bandec no solo reorganiza la cola, sino que subraya la persistente falta de billetes en la calle y empuja, casi sin querer, hacia un futuro más digital, aunque ese futuro aún tenga sus propios baches.
Para los jubilados, para las familias que esperan su salario, esto significa que la estrategia para conseguir el dinero cambia. Es un giro que cierra una puerta y abre otra, no sin sus propios desafíos.
Qué dicen las partes
Desde Bandec, la voz es de eficiencia. Dicen que el objetivo es hacer que el dinero llegue a las manos de la gente de forma más rápida, sin tanto agobio. Es un intento por domar la demanda que no cesa. Al mismo tiempo, las autoridades bancarias, con un ojo en el presente y otro en el mañana, siguen cantando la canción de la digitalización. Hablan de transferencias electrónicas y códigos QR como el camino a seguir, como un derecho del consumidor y una obligación para los negocios.
Pero la calle, que es sabia, cuenta otra historia. Fallas en la conexión, apagones sorpresa y comercios que aún no se atreven con lo digital, ponen freno a ese sueño de un Cuba sin efectivo. Para muchos, sobre todo los mayores, el billete en la mano sigue siendo la única verdad.
Qué viene ahora
El telón aún no cae en esta historia. Lo que sucede en Cienfuegos es solo el primer acto. Si la presión por el efectivo sigue apretando, es muy probable que esta medida se extienda como una mancha de aceite por toda la isla. Todo dependerá de cuántos billetes entren y salgan, y de cuánto dinero necesite la gente.
Por ahora, el banco aconseja mesura y cabeza fría: no sacar más de lo necesario, mirar siempre los anuncios oficiales y, si el camino lo permite, usar los pagos electrónicos. Pero la gran pregunta sigue flotando en el aire: ¿se puede bailar el ritmo de lo digital si el equipo de música sigue fallando? El cajero automático, entonces, no solo entrega dinero, sino que también nos cuenta una historia de modernidad que choca con la realidad de la escasez, un cuento de futuro y de presente en la palma de la mano.
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