Un Ex Preso Político Alza la Voz: Cuba Grita por Dignidad y Libertad
viernes, 30 de enero de 2026
En pocas palabras
Desde Miami, el ex preso político Luis Zúñiga denuncia la profunda crisis cubana, afirmando que la población demanda un cambio urgente para recuperar la dignidad, libertad y prosperidad.
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Qué pasó
Desde la lejanía de Miami, con el sol de enero de 2026 cayendo sobre sus palabras, el ex preso político Luis Zúñiga alzó la voz. Su mensaje, como un eco, advertía sobre la grave y profunda situación que vive la isla de Cuba.
Con la certeza de quien conoce el dolor y la esperanza, Zúñiga afirmó que el país caribeño necesita con urgencia una “salida”, un camino nuevo que devuelva el aliento a su gente.
Dónde y cuándo
La escena se sitúa en Miami, un viernes de finales de enero. Allí, Zúñiga, un hombre que carga el peso de una historia compleja, habló ante la prensa. Sus palabras resonaron, buscando cruzar el estrecho de la Florida.
En el aire queda el lamento de una Cuba que, según él, muestra su descontento con cada paso de quienes se marchan. En los últimos dos años, casi un veinte por ciento de su población ha decidido irse. Es, como se dice, votar con los pies, buscar otros horizontes.
Por qué es importante
Este llamado tiene un peso enorme para el corazón de la nación cubana, tanto para quienes permanecen en la isla como para los que viven lejos. La voz de Zúñiga se convierte en un faro que ilumina un sentir general.
Sus palabras refuerzan la idea de que algo debe cambiar, abriendo una ventana de reflexión sobre el destino. Cierra, quizá, un capítulo de silencio, e invita a mirar hacia un futuro distinto, uno donde la dignidad y la libertad puedan florecer.
Qué dicen las partes
Luis Zúñiga es claro en su diagnóstico. Asegura que si se hiciera una encuesta libre, la mayoría de los cubanos gritarían por un cambio. Quieren salir de un sistema que, según sus palabras, no funciona.
Para él, la crisis actual ha llevado a Cuba a un punto de destrucción peor que aquel que siguió a la Guerra de Independencia. Es una comparación dura, un espejo que muestra el rostro de la desesperación. Hasta ahora, el silencio oficial ha sido la única respuesta al clamor.
Qué viene ahora
Mirando hacia el horizonte, Zúñiga sugiere que esta situación no puede esperar. El éxodo masivo, el descontento palpable y la falta de soluciones apuntan a una necesidad ineludible de acción.
Lo que se espera es una mayor presión, quizás, o un eco más fuerte de estas voces que claman por reformas. La historia sigue su curso, y el pueblo cubano, con sus pies y su voz, parece estar escribiendo un nuevo capítulo.
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