Nieve y Miedo en Minneapolis: Migrante Ecuatoriano Escapa de ICE, su Cuñado No
lunes, 2 de febrero de 2026
En pocas palabras
Un migrante ecuatoriano se escondió tres horas en la nieve para evadir a ICE en Minneapolis, mientras su cuñado fue detenido en la misma redada.
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Qué pasó
En las calles de Minneapolis, bajo un frío que cala los huesos, un migrante ecuatoriano de 37 años vivió un momento de esos que marcan el alma. Para escapar de una redada del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), se hizo uno con el paisaje blanco, escondiéndose tres largas horas en un banco de nieve.
La operación, conocida como "Operation Metro Surge", acechaba la ciudad. Mientras él se camuflaba entre el hielo, su cuñado no tuvo la misma suerte. Fue interceptado por los agentes migratorios, arrastrado por esa corriente implacable que divide familias y deja heridas profundas.
Dónde y cuándo
Todo esto se cocinó en Minneapolis, una ciudad de Minnesota que ahora siente el aliento helado de las nuevas políticas. El frío extremo de la región fue testigo mudo de la tensión, con la nieve cubriendo cada esquina y la presencia de agentes federales transformando el paisaje cotidiano en un escenario de escape.
El suceso ocurrió en medio del reciente endurecimiento de las redadas de ICE, convirtiendo las calles en una trampa inesperada para la comunidad inmigrante.
Por qué es importante
La historia de este ecuatoriano no es un cuento aislado. Es el eco de miles de voces, un reflejo del miedo que se instala y crece en los hogares de los migrantes. Estas redadas no solo buscan cumplir la ley, sino que tejen una red de inseguridad que paraliza el día a día.
Para estas familias, cada salida, cada paso, se ha vuelto un acto de valentía o de pura necesidad. La amenaza constante de la separación, la zozobra de perder la libertad, desgarra el tejido social y emocional de quienes solo buscan un lugar donde vivir y trabajar.
Qué dicen las partes
La comunidad migrante, con la voz entrecortada, denuncia un ambiente de terror. Muchos se encierran en sus casas, temiendo que el encuentro con un agente de ICE se convierta en el último. Es un miedo que se siente en el aire, en el silencio de las calles.
Por otro lado, voces de líderes locales y estatales se alzan en crítica, señalando las tácticas agresivas. Organizaciones de derechos civiles también levantan la mano, alertando sobre el impacto devastador que estas operaciones tienen en el corazón de las familias. Mientras, el Gobierno de EE. UU. mantiene su postura con "Operation Metro Surge".
Qué viene ahora
El horizonte para la comunidad migrante en Minneapolis sigue cubierto por nubes bajas. Las redadas podrían continuar, manteniendo viva la llama de la incertidumbre y el temor. Cada día que pasa es una incógnita, una balanza entre la rutina y la posibilidad del arresto.
La lucha por la seguridad y la estabilidad emocional se vuelve más ardua. En este escenario, la atención permanece fija en las políticas migratorias y en la resistencia silenciosa de quienes, a pesar de todo, siguen buscando un rayo de esperanza en un país que, para algunos, se ha vuelto esquivo.
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