Multa Excesiva en Santiago: Ciudadano Denuncia Abuso de Inspectores por Productos Personales
martes, 27 de enero de 2026
En pocas palabras
Un ciudadano en Santiago de Cuba denuncia una multa de 36 mil pesos por inspectores, alegando abuso de autoridad por tener cigarros y ron para consumo personal.
Mas detalles
Qué pasó
En el corazón de Santiago de Cuba, una historia de esas que corren de boca en boca ha encendido las redes. Un ciudadano, que prefirió guardar su nombre, recibió una multa de 36 mil pesos. Él asegura que fue una acción desmedida de inspectores, quienes lo sancionaron por tener una media caja de cigarros Criollos y una botella de ron, productos que, insiste, eran para su consumo personal, no para la venta.
El denunciante se siente agraviado. Acusa a los funcionarios de un comportamiento abusivo, incluso de haberlo amenazado durante el suceso. Su relato pinta un cuadro de indefensión ante la autoridad.
Dónde y cuándo
El escenario de este altercado fue una cafetería, en la concurrida zona de Pedrera, muy cerca del emblemático edificio “18 Plantas” en Santiago de Cuba. Los hechos, según la denuncia, se sitúan a finales de enero de 2026. Los protagonistas de esta escena fueron el ciudadano afectado y un grupo de inspectores estatales.
El día transcurría como cualquier otro, bajo el sol implacable de la ciudad, hasta que la inspección cambió el curso de la tarde, dejando un sabor amargo en el ambiente.
Por qué es importante
Esta denuncia no es un hecho aislado; resuena con la preocupación de muchos cubanos. Para los cuentapropistas, estas multas exorbitantes representan un golpe casi insostenible en un momento de crisis económica aguda. El caso alimenta el debate público sobre el poder de los inspectores y la transparencia de sus acciones.
Abre la discusión sobre la corrupción y el endurecimiento de las medidas punitivas, impactando directamente en la estabilidad de las pequeñas economías familiares y la moral social.
Qué dicen las partes
El ciudadano multado alza su voz, acusando a los inspectores no solo de abuso, sino también de consumir bebidas alcohólicas en horario laboral. Sin embargo, no presentó pruebas directas ni testigos que respalden sus afirmaciones. En las redes sociales, la noticia voló como pólvora; la mayoría de los comentarios critican con vehemencia la actitud de las autoridades.
Muchos lamentan el aumento de las multas y la aparente falta de control sobre los inspectores. Otros, con una mirada más cautelosa, sugieren que podría haber habido alguna falta por parte del trabajador, pidiendo prudencia antes de emitir un juicio. Hasta el momento, no hay una confirmación oficial de los hechos ni un pronunciamiento por parte de las autoridades municipales de Santiago de Cuba.
Qué viene ahora
Este episodio, que por ahora vive en el murmullo de las redes, podría quedar sin una resolución clara si no hay una confirmación oficial. Sin embargo, si la presión social aumenta, podría forzar una investigación interna. Es de esperar que el debate sobre las multas y el comportamiento de los inspectores en Cuba continúe.
La ciudadanía se mantiene atenta, observando si las autoridades de Santiago de Cuba tomarán cartas en el asunto o si este tipo de denuncias seguirán siendo parte del día a día, como una historia más que contar desde el balcón de la ciudad.
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