La ciclista Marlies Mejías busca apoyo para llegar a Los Ángeles 2028

martes, 27 de enero de 2026

En pocas palabras

Marlies Mejías, destacada ciclista cubana, pide ayuda pública. La Federación Cubana de Ciclismo no tiene fondos para sus clasificatorias olímpicas rumbo a Los Ángeles 2028.

Mas detalles

Qué pasó

Marlies Mejías, la ciclista cubana que ha pedaleado fuerte en el mundo, lanzó un llamado. Es un auxilio, un ruego que sale de su corazón y va directo a las redes. La Federación Cubana de Ciclismo le ha dicho, sin rodeos, que no hay dinero. No hay fondos para costear su camino hacia las competencias que abren la puerta a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Su sueño, el que forjó con cada pedalada, hoy parece en peligro.

Sin ese respaldo, la ruta olímpica se borra. Su silla de ciclista podría quedar vacía en la línea de salida. Un golpe para una atleta de su talla, que ha entregado años al deporte y a su nación.

Dónde y cuándo

La noticia saltó a la luz en los últimos días, directa de la atleta. Fue ella misma quien lo contó, palabra por palabra, en una publicación en sus redes sociales. Un mensaje que, como un eco, resonó rápido por el ciberespacio. Marlies vive hoy en Estados Unidos y, lejos de parar, sigue entrenando y compitiendo en un club profesional. Ya la hemos visto en dos Juegos Olímpicos, llevando los colores de Cuba con orgullo. Ahora, después de ser madre, mira a Los Ángeles 2028 como su gran cierre, su última gran carrera.

Su historia, contada desde la distancia, se siente más cercana que nunca.

Por qué es importante

La situación de Marlies no es una más. Es el reflejo de un camino duro para muchos deportistas de élite. Para ella, significa la posibilidad de cerrar un ciclo con broche de oro, regresar a la cita olímpica, cumplir un gran deseo después de la maternidad. Pero su caso también levanta un telón incómodo: el de atletas probados, con valor demostrado, que se ven obligados a buscar por fuera el apoyo que su institución no les puede dar.

Es importante porque pone a prueba el sistema. Porque un talento como el suyo no debería quedar en el banquillo por falta de recursos. Es un asunto de oportunidades, de justicia deportiva.

Qué dicen las partes

Desde su perfil digital, Marlies Mejías habló claro. Dijo que no pide privilegios, solo una oportunidad. Su voz, tranquila pero firme, dejó ver la esperanza. Su post, como un rastro de luz, hizo que muchos se volcaran a responder. Entre ellos, figuras de peso en el ciclismo, como la campeona Sarah Hammer, que le tendió la mano. Por parte de la Federación Cubana de Ciclismo, el texto solo indica que “le comunicara que no dispone de fondos”. No hay declaraciones públicas adicionales de ellos hasta ahora.

Es el silencio frente al grito de ayuda, y la solidaridad frente a la adversidad.

Qué viene ahora

La rueda sigue girando, y con ella, la esperanza. La respuesta inmediata de la gente y de la comunidad deportiva internacional da un aliento. Parece que Marlies no está sola en esta carrera cuesta arriba. Los próximos días serán claves, como las vueltas finales de una etapa decisiva. Habrá que ver si el clamor se traduce en apoyo concreto, si algún patrocinador, alguna mano amiga, le abre el camino.

El sueño de Los Ángeles 2028 sigue vivo, pero su destino pende de esos gestos. Estaremos atentos, como quien mira el horizonte, a ver qué trae el viento para nuestra ciclista.

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